Detrás de una droga puede haber otra...
¿Que el éxtasis no crea dependencia? No estés tan seguro. En efecto, si uno no se «engancha» al éxtasis en la primera toma, existen cuatro peligros:
PELIGRO N° 1 La mezcla con otras drogas. Cualquier pastilla o cápsula de éxtasis conlleva el riesgo de haber sido «cortada» con productos peligrosos. Otras sustancias que sí «enganchan» (LSD, heroína, etc.).
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En las fiestas rave*, los jóvenes empiezan a tomar éxtasis. Se relacionan con los mayores que ya están enganchados a la heroína y también los inician en esta otra droga. Samuel, toxicómano(0)
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Ningún vendedor o consumidor sabe realmente lo que contiene un comprimido de éxtasis. Así, con cada pastilla, uno se expone a un riesgo incalculable (lo que ni el control ni la legalización estatal podrían disminuir, ya que nunca habrá un éxtasis «bueno»).
PELIGRO N° 2 La necesidad de aumentar la dosis para volver a sentir los efectos. Los que lo utilizan afirman que la «eficacia» del éxtasis disminuye mucho después de la primera toma. Uno empieza a consumir más cantidad y los efectos secundarios aumentan.
Como pasan menos cosas, se prueban otras drogas... Estos productos, a menudo aún más nefastos, podrán causar dependencia...
PELIGRO N° 3 La necesidad de consumir otras drogas para aliviar los dolores provocados por la «bajada». En efecto, cuando los efectos del éxtasis se disipan, se pueden atravesar momentos muy duros: dolores, depresión, confusión.
En este momento es cuando se pasa a la heroína, para «sufrir menos». Algunos camellos lo saben muy bien: se aprovechan de los «after hours» o van a la salida de las fiestas para hacerse con nuevos clientes...
PELIGRO N° 4 La idea equivocada de que uno sólo se siente bien con éxtasis (de ahí las ganas de tomarlo más a menudo, incluso fuera de las noches techno).
Una trampa mental, ya que pensamos que una droga nos va a ayudar a permanecer en un mundo irreal.