Cuando la juventud se da cita con la droga...
Noche techno o «fiesta rave*». Ana piensa en evadirse, pasar un momento fuera de la realidad, lejos de sus problemas. Sueña también con bailar como los demás: a toda marcha, sin parar. Imposible. Su cuerpo no aguanta. Un chaval le dice: «¡Trágate una pasti (píldora de éxtasis) y verás!». Unos minutos después, la droga empieza a actuar: y ella baila, y baila, y sigue bailando más allá de sus límites habituales...
Pero la fiesta no dura mucho. Aparecen los primeros contratiempos:
- dolores de cabeza;
- dolores de mandíbula;
- sensación de malestar;
- confusión.
Ana no comprende qué le está sucediendo.
Miles de jóvenes entre los 17 y 18 años(2) han empezado así (hasta niños de 12 años...)(17). Para muchos, esas son las noches en las que todo es posible: vivir otra experiencia, ser otro. En fin, escapar del mundo que nos rodea y que no nos acaba de gustar.